miércoles, 24 de marzo de 2010

¡Colosal alada del salado aroma!
-grita el insomnio del marinero-
¿Por qué aún se azaran las olas
de azogue y fundido hierro?

La agonía de tu fuerza rota
es el fin del tremendo choque
lidiado en el pétreo estoque.
¡La muerte abraza con brazos de roca!

Alguna vez, será en mi ausencia, verán tus ojos
el iris rojo o el placer de la monstruosa Tierra
oteando, fiera con la diligencia de lobo

inmóvil, cuando alegre te limpias de estrellas…
Ahora te ansía el viento -¡A él eriza el glauco lomo!-
a acercarte pero… Recuerda, no todo demonio yerra.

No hay comentarios:

Invertidos triángulos

Invertidos triángulos de sombra amores que imantan iguales cobijan. Saqueadores a instantes por las pantallas de los móviles agujerean ...